QUIENES SOMOS??? Somos un grupo de amigas.... amigas del colegio...amigas del instituto, que despues de 20 largos años sin verse vuelven a reencontrarse y a retomar esa amistad de la juventud.... La vida de cada una de nosotras fue tomando en la mayoría de los casos, un camino que no era el que habíamos soñado en nuestra adolescencia. Ahora, a punto de cumplir los 40, pretendemos comenzar esta segunda parte de nuestra vida de la mejor forma posible...manteniendo esa "locura" de la juventud, pero con la ventaja de la experiencia adquirida. Muchas de nosotras, ya hemos sufrido bastante, por eso llegó la hora de afrontar la vida de la única manera posible: viendo sólo su lado positivo. Si tu piensas como nosotras....puedes unirte a este club.

COMPAÑEROS DEL CAMINO

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23 mar 2012

62.- TEODORA DE BIZANCIO: de Puta a Santa.

          Revisando estos días el blog, me he dado cuenta que una de las secciones "Mujeres que han hecho historia" la tenía un poco abandonada. He estado pensando sobre que mujer hablaros, hasta que casualidades de la vida, en uno de mis paseos dominicales por el Rastro de Madrid, en una de esas tiendas de libros usados, cae en mis manos uno que habla sobre curiosidades de la historia, lo abro por una página cualquiera al azar y era la biografía de esta mujer, Teodora. Apenas leí un par de líneas, la vida de este personaje me atrapó.
          Aquí os la dejo, quizá os parezca algo extensa pero es una biográfía insólita que merece la pena leer; espero que os guste.

          En la historia hay seres que nos asombran y Teodora de Bizancio es uno de ellos. No existe "culebrón", por muy exagerado que sea, que pueda competir con el alucinante destino de nuestra protagonista.
         Ya es mucho que empezara siendo prostituta y terminase emperatriz, pero es que, además, fue la mejor como prostituta y una de las grandes gobernantes de toda la Historia como emperatriz.
         En alguna parte de la costa asiática de Turquía o de las islas cercanas nació, en el siglo VI d.C., Teodora, hija de Acacio. Como miles de hombres y mujeres en permanente lucha contra la miseria y el hambre, ella, sus padres y sus dos hermanas, dejaron la aldea natal y marcharon hacia la capital del Imperio Bizantino, Constantinopla.
         El centro vital de la capital era el Hipódromo, donde combatían gladiadores, competían cuadrigas y se exhibían animales exóticos, y a él acudió en busca de trabajo el humilde Acacio. Lo consiguió como ayudante del cuidador de osos.
         El padre de Teodora era un excelente trabajador, que realizaba su tarea a total satisfacción de sus jefes por lo que pronto fue ascendido a cuidador titular, gracias a lo cual la familia empezó a salir de su miserable situación. Desgraciadamente, las alegrías de los pobres suelen durar poco. Acacio murió y su
viuda, nuevamente casada, no consiguió que se otorgara a su segundo marido el puesto del primero, a pesar de que así lo exigía la costumbre y la tradición.
         Junto con sus hermanas, la niña Teodora deambulaba por los siniestros subterráneos del Hipódromo, conociendo y sufriendo desde su primera infancia las más bajas pasiones humanas.
         Para que las niñas muy pobres pudieran mejorar su situación, no habían más caminos que el teatro o la prostitución; actividades que, sea dicho de paso, en la Constantinopla de aquella época, estaban íntimamente ligadas.
         Cuando la mayor de las tres, llegó a la pubertad, su madre la introdujo en el teatro. Junto a ella, el público se acostumbró a ver a una niña de unos diez años que arrastraba el taburete en el que se sentaba la artista durante sus representaciones. Era Teodora, que de tan humilde manera empezaba a acostumbrarse a pisar los escenarios.
         Pronto, ella misma empezó a actuar, sin haber alcanzado aún la pubertad. No tocaba la flauta ni el arpa, tenía una figura esmirriada y decía mal sus textos, pero... enseguida gustó. ¿Por qué? sencillamente porque Teodora tenía el don de excitar a los hombres.
         Contaba chistes obscenos, se contorsionaba lúbricamente y, lo más importante, se presentaba en el escenario cubierta tan solo con un taparrabos. Debía causar sensación, no hay duda, para que el público se olvidase de su paupérrima actuación como actriz...
          Inteligente y ambiciosa, llegaba siempre un poco más lejos en sus representaciones para gustar más excitando mejor.
          Un buen día, montó un número que la propulsó hacia las puertas de la fama. Apareció en el escenario con su habitual escasez de ropa y, sin saludo ni palabra alguna, se dejó caer al suelo, con las piernas entreabiertas y la mirada perdida en el cielo. Los espectadores contenían la respiración en espera de lo que iba a suceder..., y lo que sucedió estuvo lejos de defraudarlos.
          Entraron varios esclavos portando sacos llenos de granos de cebada y esparcieron su contenido sobre el cuerpo yacente; especialmente sobre senos, muslos y sexo. Y ante la sorpresa del público enmudecido, empujados por los esclavos, irrumpieron seis a siete gansos que, como se puede imaginar, se lanzaron con furioso entusiasmo a devorar los granos.
          Con gestos y contracciones, Teodora supo transmitir muy bien las supuestas sensaciones que el picoteo le producía y, pronto salido de su mudez, el auditorio estalló en rugidos.
         A partir de ese día, Teodora fue invitada de honor en las fiestas llamadas "comunitarias", que organizaban los jóvenes nobles y los ricos. Tenía fama en ellas, la chica, además de bailar y contar chistes, de ser capaz de satisfacer plenamente a anfitriones e invitados, aunque su número, como pasó en una ocasión, alcanzara la treintena. Realizando tales proezas artísticas y gimnásticas, no puede extrañar que, con apenas 16 años, Teodora fuera la prostituta mejor pagada y celebrada de Constantinopla.

          Cuando alcanzó el éxito y, con él, le llegó el dinero, la muchacha buscó independizarse. Convenció a su íntima amiga Antonina y, en compañía de otras dos chicas, abrió su propia "casa" que pronto fue una de las más acreditadas de la capital. El mejor burdel del Imperio, hablando claro.
          Sin embargo, y sin que se entienda el motivo, cuando estaba ganando mucho dinero y afianzando su nombre, se dejó convencer por el recién nombrado gobernador de la africana provincia de Pentápolis y se fue con él en calidad de "amante oficial".
          La experiencia fue un rotundo fracaso y, fruto de ésta, trajo al mundo una niña que acabaría por dejar en Pentápolis, (Teodora por entonces tenía sólo 16 años) En el camino de vuelta a Constantinopla fue donde se produjo la inflexión de su vida.
         Dando tumbos de lecho en lecho, llegó a Alejandría y allí conoció al hombre que, junto a Justiniano, más influiría en ella. No era, como cabría suponer, un rico libidinoso, sino un santo hombre de iglesia llamado Severo, ex-patriarca de Antioquía, hombre de gran sabiduría, primera autoridad en la Patrística y experto en las Sagradas Escrituras. De hecho, sus escritos aún perduran.
         Hasta ese santo y eminente personaje llegó Teodora con toda su carga de humanas miserias, y fue escuchada por él no una, sino muchas veces. Por primera vez la "ramera" podía hablar con un hombre que no deseaba su cuerpo, y aprovechó la oportunidad. En él volcó todos sus pecados y humillaciones y sufrimientos, pero también sus ideales, sus ambiciones y sus sueños.
          Mucho y bueno debió de ver en ella el patriarca, porque pasó horas y horas en su compañía. Cuando Teodora dejó Alejandría para continuar su viaje a Constantinopla, se llevaba con ella la semilla del monofisismo, que arraigaría para siempre en su espíritu.
          Teodora llegó por fin a Constantinopla, preparada para encontrarse con su destino. Su amiga y socia Antonina había logrado enamorar al joven y victorioso general Belisario, íntimo amigo del sobrino del nuevo emperador, Justino.
          Este sobrino, a quien el emperador había rebautizado Justiniano, era hombre de cultura y ambición suficientes para desear ocupar el trono cuando su tío, ya sexagenario, muriera.
          Desde su regreso, Teodora convivía con sus antiguas amigas en el burdel que también había sido de ella, pero no participaba en fiestas ni aceptaba la compañía de hombres. Para sorpresa de toda la ciudad, pasaba los días hilando en una rueca.
          Aceptó, sin embargo, la invitación de Antonina para conocer a Justiniano, llevado al burdel por su amigo Belisario. Y ocurrió lo imprevisible.
          Justiniano, hombre de mil amantes, religioso hasta el fanatismo y amigo de todos los placeres, se enamoró de la prostituta a la que decenas y decenas de hombres habían poseído.

          Justiniano, Emperador de Bizancio         

          Justiniano pronto hizo su amante a Teodora y, tras unas semanas de breves encuentros, la instaló en su lujosa residencia. Para regocijo de todos los que tan íntimamente la habían "conocido", no pasó mucho tiempo, sin que la antigua prostituta fuera elevada a la alta dignidad de patricia. Eso suponía, claro está, que Teodora podía por fin ocupar el palco reservado a las mujeres nobles en el Hipódromo. Atrás quedaban los tiempos de los subterráneos fétidos, los manoseos de su cuerpo y las humillaciones.
          Pero todo lo alcanzado, con ser tanto, no era suficiente para Teodora. Quería ser la esposa de Justiniano, cosa imposible puesto que la ley, en este punto, era tajante: prostitutas y artistas del teatro no podían casarse con nobles.
          Su amante, loco de pasión, se hubiera saltado la ley, y es de suponer que su complaciente tío y emperador, hubiese consentido en ello, pero la emperatriz Eufemia, de firmes convicciones religiosas y morales, estaba decidida a impedirlo. Así pues, Justino, con tal de no atraerse las furias de su esposa, no dio su consentimiento. No hubo boda, pero por poco tiempo: Eufemia falleció al poco por causas naturales, dejando el camino libre y sin obstáculos.
          El mismo año, el emperador Justino no deroga la ley discriminatoria, sino que la "interrumpe" el tiempo suficiente para que su sobrino y Teodora puedan consagrar su unión ante Dios. Tres años más tarde, el emperador decide compartir la pesada carga del gobierno con Justiniano, asociándole al trono y coronándole emperador. Teodora ya está al pie del trono.
          Cuatro meses más tarde, fallece Justino y Justiniano asume todas las atribuciones a sus 45 años; Teodora, convertida por fin en emperatriz consorte, tiene entonces 27 primaveras.

Teodora, Emperatriz consorte de Bizancio        

  Pero la historia no acaba ahí, Teodora quería llegar al trono, pero no para usufructuarlo, sino para "gobernar".
          Cierto que se excedió en sus venganzas y, junto a su marido, expolió al pueblo con impuestos para financiar las faraónicas obras que los dos concibieron y realizaron; entre ellas, el templo de Santa Sofía, el más bello de la cristiandad. Pero cierto también que las leyes que propició son motivo de admiración aún hoy.
          En el "Corpus Juris Civilis", magna compilación legal de Justiniano, está la mano, el cerebro y el corazón de Teodora; en especial en el apartado de "la familia y la propiedad privada".
          Por su directa intervención, los juristas que conformaron el "Corpus" derogaron -para siempre- la inicua ley que impedía la unión entre artistas y prostitutas con los hombres, fuesen o no nobles, que libremente desearan desposarlas.
          Logró también que se incluyera la persecución del proxenetismo (antes protegido por la ley) y la declaración de que la prostitución es "un agravio a la dignidad de las mujeres".
          En contra de lo que todas las legislaciones establecían, Teodora logra dar fuerza legal al principio de que los hijos tienen los mismos derechos, incluso ante la herencia, hayan nacido legítimos o ilegítimos. Hay que tener en cuenta que esta igualdad se ha logrado en la mayoría de los países durante el siglo XX, y que Teodora la postuló y llevó a cabo hace nada menos que 1.500 años!!!!!
          Más allá de las leyes, realizó una persistente y eficaz campaña para erradicar la prostitución. Nadie mejor que ella conocía el sufrimiento que engendra. Las prostitutas fueron invitadas a dejar su oficio en el plazo de 3 meses; de no hacerlo, eran encerradas en una residencia llamada "Castillo del Arrepentimiento".
          En cuanto a las que elegían casarse, la emperatriz se encargaba personalmente de concederles una generosa dote.
          Por aquellos tiempos, los hombres apaleaban, engañaban, repudiaban a sus mujeres: hacían cuanto se les antojaba con ellas. Con Teodora, éstas pudieron tomarse un desquite. Fémina que llegara hasta palacio para presentar una queja contra marido, padre o hermano podía tener la seguridad de que sería escuchada y de que el agravio del cual era víctima, no quedaría impune.
          Evidentemente, las mujeres bizantinas, fuertes de esa protección imperial, se vengaron y engañaron a sus maridos descaradamente, a sabiendas de que si éstos se propasasen con ellas, darían con sus huesos en la cárcel.
          Pero los impuestos y los excesos cometidos por más de un alto funcionario imperial, llevaron al pueblo a la insurrección. En el año 532, y al grito de "Nika!" (Victoria), las turbas se hicieron con el control de Constantinopla, matando y quemando a discreción. Todo parecía perdido para el emperador; tenía un puñado de soldados fieles pero sus enemigos eran decenas de miles.
          Con el palacio imperial quemado en parte por la chusma, se celebró una tensa reunión entre Justiniano, los jefes militares fieles y los ministros. La mayoría opinaba que el monarca debía abandonar la capital y refugiarse en la costa asiática y, desde allí, intentar la resistencia. A punto de ceder, intervino inopinadamente Teodora, irrumpiendo en la sala y yendo contra la costumbre de que la emperatriz interrumpiera una sesión del consejo y, mucho más, que hablase. Pero Teodora no se paró en formalismos. Con voz clara y firme, mirando cara a cara a Justiniano, dijo:
         
-"Sobre si está bien visto o no que una mujer se presente ante hombres o se atreva a mostrarse cuando otros vacilan, no creo que sea éste el momento más apropiado, ante la presente crisis, para discutir un punto de vista u otro. Pero cuando una causa corre el máximo peligro hay un solo y verdadero camino a seguir: aprovechar lo máximo posible la situación actual. Creo que en estos momentos la huída es inapropiada, incluso si lleva consigo la salvación. Una vez que un hombre ha nacido a la luz es inevitable que tendrá que enfrentarse con la muerte, pero un emperador no puede soportar el verse convertido en fugitivo. Emperador, si quieres huir en busca de la salvación, te resultará fácil; tenemos dinero en abundancia, a la vista está el mar, aquí están los barcos. Sin embargo, en lo que a mi respecta, aún creo en el viejo proverbio de que la realeza es una excelente mortaja."


          Humillados por una mujer, los ministros derrotistas enmudecieron y habló el valiente general Belisario, obteniendo la inmediata aprobación del atónito Justiniano para su plan represivo.
          Según algunos historiadores, más de 20.000 murieron en esa jornada, pero la sublevación fue totalmente vencida y salvado el trono bizantino. Y todo gracias, no al insigne Justiniano, sino a Teodora, la antigua "ramera", que vivió, reinó y gobernó, junto con su marido, durante 16 años más. Finalmente, en el año 548, y con 48 años de edad, un cáncer de mama acabó con su vida, no sin antes haber casado a su sobrina predilecta, Sofía, con el sobrino favorito de Justiniano, Justino. A la muerte del "Basileus", la pareja heredaría el trono.

Cuando fue prostituta, fue la mejor; cuando emperatriz, superó al gran Justiniano. Mas tarde la Iglesia Ortodoxa la haría santa.

¿Hay quien la iguale?


4 sept 2011

43.- HELENA DE TROYA: LA MUJER MAS BELLA DEL MUNDO.

          Hoy toca la cuarta entrega de esa sección titulada "BIOGRAFÍAS DE MUJERES QUE HAN HECHO HISTORIA".

          Os traigo la historia de Helena de Troya, la mujer más bella del mundo. Una mujer premiada y castigada por los dioses con un don tan único y virtuoso como maldito y terrible: una belleza incomparable, capaz de provocar la mejor locura de los hombres, pero también la peor cordura.
          Antes de comenzar a relataros su vida, permitidme que le dedique esta entrada a una persona que he conocido recientemente y a la que le estoy cogiendo mucho cariño. A ella le gusta este personaje, sabe mucho de su historia, muchísimo, así que espero que le guste esta entrada.

          Helena de Troya: la hija más hermosa de Zeus. La reina de Esparta, Leda, seducida por Zeus, tuvo del dios una hija que sobrepasó en belleza a todos los mortales. Helena, el personaje femenino más controvertido de la Antigüedad, movió a los griegos a la legendaria guerra de Troya.
          Los escritores griegos, desde Homero hasta Eurípides, hicieron de Helena la representación de la pura belleza femenina, deslumbrante e irresistible, pero a la vez encarnación de la paradoja de una liviandad moral que al final queda sin castigo. Hija del rey de Esparta, Tindareo, y de la reina Leda, su verdadero padre fue en realidad Zeus, que se unió a la reina tomando la forma de un cisne. La leyenda afirma incluso que Helena nació en un huevo, como evidencia de su origen divino.
          Llegada a la pubertad, la fama de su hermosura se difundió por todo el mundo griego, y Tindareo hubo de organizar un concurso para elegir a su marido. El afortunado fue Menelao, que tras su matrimonio accedió él mismo al trono de Esparta. Pero la visita de un príncipe troyano, Paris, vino a alterar la paz del hogar de los reyes espartanos. Gentil y cortés, acaba persuadiendo a Helena. Al principio, ella se niega todavía de aceptar ese amor. No quiere traicionar a Menelao. Después se da cuenta de que en su corazón ya lo ha traicionado. Y el cuerpo es sólo un instrumento del deseo que vive en ella como un martirio insoportable.
          Al día siguiente los amantes deben de huir, simulando un rapto del que los siglos venideros tendrían noticia. Quieren evitar a Menelao el gran dolor de saber que su esposa consintió en seguir al extranjero.
          La lógica ira del marido abandonado constituye el origen, como es sabido, de la guerra de Troya. Todos los príncipes griegos, empezando por el micénico Agamenón, hermano de Menelao, y siguiendo por Aquiles, Ayante, Ulises…, embarcaron en una flota de mil naves con destino a la ciudad gobernada por Príamo. Los diez años de asedio depararon todos los episodios bélicos narrados en la Ilíada de Homero. Cuando al fin los griegos penetraron en la ciudadela, Menelao fue al encuentro de su esposa con la intención de cumplir su propósito de venganza. Pero la visión de su belleza lo paralizó, y volvió con ella a su patria, donde ambos llevaron en lo sucesivo plácida una existencia.
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                    Despues de leer la vida de esta mujer, pienso que dentro del mundo machista en el que siempre hemos vivido, Helena es considerada sólo como un gran trofeo (no como persona ni como mujer), y eso no sé cómo le haría sentirse a ella cuando tratando de ser libre y tomar las riendas de su vida, encuentra que por la actitud de los hombres, han muerto miles de ellos, que movidos por el orgullo y la competitividad se enfrascan en una guerra de 10 años donde en realidad nadie gana. ¿¿¿Acaso se pueden considerar victorias donde han muertos tus seres queridos, tu pueblo....., si por orgullo o pasión pierdes 10 años de tu vida en una lucha???? sea cual sea el resultado siempre terminas perdiendo.

          El mito de Helena y en realidad todo lo que sucede en la Ilíada sigue vigente en la actualidad. La cólera, el orgullo, el valor, el amor … son totalmente actuales. No se trata de decidir si Helena fue culpable o no, y es que hoy en día seguimos actuando a veces sin pensar en las consecuencias, dejándonos llevar por el momento y no por lo que realmente importa, tendemos a dejar muchas cosas solo por un simple capricho. Los tiempos pasan pero las personas seguimos sintiendo lo mismo, somos un cúmulo de pasiones y miedos.         
          Personalmente me ha parecido impactante la historia de Helena y más impactante es darse cuenta del poder que siempre han ejercído las mujeres sobre los hombres desde la antiguedad, cuantos imperios, cuantas guerras, cuantas desdichas en pos del amor de una mujer y al mismo tiempo cuantas glorias y conquistas por ese amor tambien. Pero, quien no ha hecho alguna vez alguna locura por amor????

          Os dejo un poema de Francisco Álvarez Hidalgo,  a esta bella mujer:

Helena
En noche de traición y de misterio
cayó en los brazos del recién venido,
y huyeron ambos, sobre el mar dormido,
sacudiendo las bases del imperio.
Fue trágico y fatal el adulterio,
pues la víctima fue, no ya el marido,
sino el flujo de muerte inextinguido
que hizo de Troya un vasto cementerio.
Los ancianos del reino protestaron
la situación extrema y tan aguda
por sólo una mujer que nunca vieron.
Cuando ella apareció, tal la admiraron
que se desvaneció al punto la duda,
y aceptaron la guerra que opusieron.
 Francisco Alvarez Hidalgo


21 jun 2011

31.- BEATRIZ GALINDO

          Vengo a traeros hoy la tercera entrega de la sección que llevaba como título "BIOGRAFÍAS DE MUJERES QUE HAN HECHO HISTORIA"; Hoy os presento a BEATRIZ GALINDO, tambien conocida como "La Latina".

     Beatriz Galindo nació en Salamanca (España) en 1465. Fue la primera mujer maestra. De formación autodidacta, fue una de las mujeres más cultas de su época.
      Nació en una familia de hidalgos de origen zamorano, anteriormente acaudalada, venida a menos. Su familia decidió que fuese monja y para ello empezó a tomar clases de Gramática en una de las instituciones dependientes de la Universidad de Salamanca. Mostró grandes dotes para el latín, no sólo en la traducción y lectura de los textos clásicos, sino que también era capaz, a los quince años, de hablar con gran corrección en latín. Su fama se extendió primero por Salamanca y después por todo el reino y empezó a ser conocida como «La Latina».      
      Le atraía especialmente Aristóteles. En 1486, cuando se estaba preparando para ingresar en el convento como monja, la fama de su extraordinaria preparación era tan grande que fue llamada por la reina Isabel la Católica a la Corte para que enseñara latín a esta y a sus hijos. La reina Isabel quiso, en efecto, completar una deficiente formación en latín para desarrollar sus actividades diplomáticas en igualdad de condiciones con su esposo, el rey Fernando. Beatriz tenía en ese momento 16 años!!!!
      Su presencia en la Corte no se limitó únicamente a sus labores como preceptora, sino que la reina tenía en muy alta estima sus consejos.
      Casada en diciembre de 1491 con el capitán artillero y consejero de los Reyes Católicos Francisco Ramírez de Madrid, boda para la que los Reyes Católicos le dieron una dote de 500.000 maravedíes, una gran fortuna en aquella época, tuvo dos hijos, Fernán y Nuflo. Beatriz estuvo al lado de la reina Isabel hasta su muerte,  retirándose entonces de la corte y asentándose su residencia en Madrid, el que hoy es el Palacio de Viana.
      Se le debe la fundación del hospital de la Latina (1506) y del convento de la Concepción Jerónima en Madrid (al que legó su biblioteca) y se le atribuyen poesías latinas y unos Comentarios a Aristóteles. Escribía poesía en latín y había estudiado teología y medicina.

      Existe un conocido barrio madrileño, (y un distrito entero) "La Latina" que le debe su nombre, ya que fue allí donde vivió.
      Lope de Vega le dedicó unos versos donde elogiaba sus virtudes:

"Aquella latina
que apenas nuestra vista determina
si fue mujer o inteligencia pura
docta con hermosura
y santa en lo difícil de la corte
¡Mas qué no hará quien tiene a Dios por norte!"

      A estos elogios habría que añadir la independencia de Beatriz Galindo, que fundó mayorazgos, administró su hacienda, fundó hospitales y conventos y que, sobre todo, tuvo conciencia de haber conseguido su patrimonio mediante su trabajo y su esfuerzo. Si a eso unimos la importancia que concedió toda su vida al estudio y a la educación de las mujeres como forma de mejorar su situación, tendremos el perfil, aún pendiente de dibujar en su totalidad, de esta singular mujer, para la época en que le tocó vivir.

      Para quien quiera abundar más en la vida de esta gran mujer, puede leer su bografía:


--- Permitidme que esta entrada se la dedique a otra Beatriz, seguramente otra mujer ejemplar para todos aquellos que la quieren y la rodean,  una de las componentes de este Club de las Locas Positivas, en el día de su cumpleaños. ----


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27 abr 2011

24.- LADY HESTER STANHOPE: EL GENIO DE UNA HEROÍNA

          Vengo a traeros hoy la segunda entrega de una sección que abrí el mes pasado, y que llevaba como título "BIOGRAFÍAS DE MUJERES QUE HAN HECHO HISTORIA"; La primera que os presenté fue Rita Levi y hoy os presento a Lady Hester Stanhope: espero que os guste su historia porque es un tanto espectacular.


 (1776 – 1839) Nacida en Chevening, Kent, Inglaterra.
Era la sobrina del primer ministro británico William Pitt. Estuvo al frente de su casa, ya que su tío era un solterón, haciendo las veces de anfitriona y recibiendo a sus numerosos invitados. Adquirió fama en la alta sociedad británica de ser una excelente relaciones públicas. Cuando Pitt falleció repentinamente, Lady Hester pasó a percibir una pensión vitalicia, pero su vida en Londres se tornó aburrida al perder las relaciones con los principales políticos del partido tory y, tras la muerte de su hermano, se trasladó a vivir a Gales. Para entonces sus padres ya no vivían. Su madre había fallecido cuando ella contaba tan solo cuatro años.
          Según parece una decepción amorosa fue la causa de que a los 33 años emprendiera su primer viaje en barco a Grecia. Nunca más volvería a Inglaterra. Se dice que en Atenas el mismísimo Lord Byron se arrojó al agua y fue nadando a conocerla.
          Después de Atenas fue a Constantinopla y desde allí emprendió viaje a El Cairo, pero el barco naufragó en una tempestad y fue a parar a la isla de Rodas. Lady Hester había perdido todas sus ropas y allí la ofrecieron vestidos de mujer turca, pero dicho atuendo incluía el velo y ella se negó a usarlo y decidió vestirse de hombre, con chilaba, turbante y babuchas. La experiencia le gustó y al llegar a El Cairo adquirió una indumentaria masculina compuesta por un traje púrpura de terciopelo, pantalones bordados, chaleco, chaquetilla, silla de montar y sable. Imaginen la cara del Pachá cuando recibió la visita de una mujer, cuya estatura estaba cercana a un metro ochenta, vestida de esta guisa.
          Partió a recorrer Oriente Medio, donde fue recibida con mezcla de respeto y temor por varios jeques. Se negó a llevar velo incluso en Damasco, ciudad entonces conocida por ser lo que hoy llamaríamos integrista, por cuyas calles se paseó, jugándose el físico, a caballo y vestida de hombre. Muchos la tomaban por un joven turco. Poco quedaba ya de la dama inglesa que fue. En Jerusalén la recibió el gobernador y las puertas del Santo Sepulcro se abrieron especialmente para ella.
          Desafiando tribus de beduinos hostiles, a los que finalmente utilizó de escolta, atravesó el desierto al frente de una caravana de camellos y llegó a la ciudad de Palmira en 1813. Allí fue recibida como si fuese la reencarnación de Zenobia, una mítica reina de la ciudad. En esa época empezó a decir que había escuchado varias profecías que la señalaban como predestinada para ser la prometida de un nuevo mesías. Es dudoso que ella misma lo creyera, pero este rumor le hizo ganarse el respeto de las gentes de la zona, que empezaron a llamarla Reina Hester.
          Cansada de vagar se asentó en el monasterio abandonado de Mar Elías, cerca de Sidón, en Líbano. Allí organizó su propia vivienda al estilo turco con un jardín. Se ganó la enemistad del emir Bashir II por dar asilo a los refugiados drusos y de otros clanes, víctimas de las luchas internas. Su autoridad se expandió por los territorios circundantes y adquirió suficiente poder como para que Ibrahim Pachá solicitara su neutralidad antes de invadir Siria en 1832. Había logrado convertirse en poco menos que una jefa de estado. Los beduinos creían que ella poseía extraños poderes.
          Organizó una expedición para encontrar el tesoro perdido de la ciudad de Ascalón, con intención de que el gobierno británico se la financiase, pero esto no sucedió y al fracasar la búsqueda del tesoro, se encontró llena de deudas. La circunstancia de su ruina y la muerte de su mejor amiga la sumieron en la depresión y decidió trasladarse a otro monasterio todavía más lejano, en Djoun. Allí dilapidó el escaso dinero que la quedaba y cuando no pudo pagar a sus sirvientes estos empezaron a llevarse sus pertenencias.     
          Enfermó, su carácter empezó a agriarse y desarrolló algunas manías, como recibir a las visitas en la oscuridad, afeitarse la cabeza y vivir rodeada de cuarenta gatos. Falleció el 23 de junio de 1839 y cuando el cónsul británico llegó para arreglar los papeles encontró sus aposentos llenos de trastos y cacharros inútiles.
          Su mejor amigo y confidente, el doctor Charles Meryon, que la acompañó en sus viajes durante veintiocho años como médico de cabecera, dijo de ella: "El sueño de la vida de lady Hester fue el poder y el mando, y la cuestión era que no podía acceder ni al uno ni al otro. Se veía excluida, por su sexo, de virreinatos y gobernaciones: tenía el genio de un héroe, pero no podía mandar flotas ni ejércitos, ni presidir consejos de Estado".
          Cuando un periodista le preguntó por aquella extraña mujer con la que había compartido tantos años de aventuras, le respondió: "No era una excéntrica como muchos decían, sino una mujer iluminada, de alta cuna, muy culta, gran estadista y en ocasiones una especie de Circe. Siempre se las ingeniaba, aun en los momentos más difíciles, para esparcir a su alrededor una mágica ilusión que cautivaba a quien la conocía".En Oriente encontraría el lugar donde hacer realidad sus sueños de grandeza.

7 mar 2011

19.- BIOGRAFÍAS DE MUJERES EJEMPLARES: RITA LEVI

          En relación a la entrada anterior, os traigo la primera biográfia de una de esas mujeres luchadoras, que todo lo que ha conseguido ha sido a través de una admirable lucha ante la adversidad y de un espíritu positivo sin igual;

          Os presento a Rita Levi Montalcini neuróloga y premio Nóbel de medicina, está viva y tiene 101 años. La opresión de todo tipo la ha acompañado a lo largo de la mayor parte de su vida. No solamente por su decisión de ser científica, algo inconcebible en la sociedad italiana de principios del siglo XX, sino también su pertenencia a una familia liberal y judía hicieron de su vida en aquellos años un infierno continuo.
          Nació ene Turín (Italia) el 22 de abril de 1909, en medio de una sociedad que aparcaba a las mujeres y las educaba como simples esclavas de las decisiones de los hombres. De joven decidió dedicarse a la filosofía, pero cambió la orientación de su vida al ver morir de cáncer a su querida institutriz. A partir de entonces decidió dedicarse a las cuestiones médicas.
          Cuando era niña se inspiró en los cuentos y leyendas de Selma Lagerlof. La biografía de la primera mujer Premio Nóbel le dio fuerza para enfrentarsea su padre,ingeniero matemático, quien, aunque sentía un gran amor por sus cuatro hijos y un gran respeto por la mujer, creía que una carrera profesional interfería con los deberes de esposa y madre. Rita se negó a estos planes que su padre tenía para ella y siguió estudiando, se matriculó en la facultad de medicina de la Universidad de Turín en 1930.
          Finalizando los años 30 Musolini con el Manifesto della Razza firmado por diez científicos italianos, prohibió a los judíos ejercer la carrera académica, y Rita, con la complicidad de su madre, montó en su propia habitación un laboratorio donde poder continuar su investigación. En 1942 descubrió el NGF (factor de crecimiento nervioso) que estuvo en entredicho por sus colegas masculinos durante casi medio siglo, hasta que en 1986 le dieron el Premio Nóbel de Medicina por este descubrimiento.Con esta nueva vía se espera poder desarrollar en pocos años terapias regeneradoras del tejido nervioso con las que sanar a los afectados por enfermedades como el terrible Alzheimer.
          Está convencida de que no es cierto que haya habido pocas científicas a lo largo de la historia y que muchos de los hallazgos científicos atribuídos a hombres fueron hechos por sus hermanas, esposas o hijas, "...hoy felizmente hay más mujeres que hombres en la investigación ¡¡las herederas de Hipatia, la sabia del siglo IV!! y ya no acabaremos como ella, asesinadas en la calle por monjes cristianos misóginos. Desde luego el mundo ha cambiado algo" dice.
          Su gran sueño es ayudar a los que sufren y hoy trabaja para becar a niñas africanas para que estudien y prosperen ellas y sus paises.
          Y sigue investigando, y sigue pensando..."lo que me interesa y da placer es lo que hago cada día. La clave es mantener el cerebro ilusionado, activo, mantener curiosidades, empeños, tener pasiones..."  ( Sabias palabras!!!)
          "No siento ninguna vocación para la vida matrimonial ni para la maternal y quiero reanudar mis estudios.Estoy convencida de que la profesión idónea para mí es la medicina" Así se enfrentaba Rita a su padre a los 20 años. Hoy, a sus mas de 100 cuando se le pregunta dice: "Nunca me he casado y he tenido hijos, cuando entré en la jungla del sistema nervioso quedé tan fascinada por su belleza que decidí dedicarle todo mi tiempo, mi vida. Lo que me interes y da placer es lo que hago cada día, ¿igual que a mis 20 años! el cuerpo se me arruga, es inevitable, ¡¡pero no el cerebro!!"

      Os dejo también un pequeñísimo resumen de una entrevista que le hicieron con motivo de su 100 cumpleaños, para que veaís la calidad humana de esta mujer:
          
P. ¿Hará fiesta de cumpleaños?
R. No, me gustaría ser olvidada, ésa es mi esperanza. No hay culpa ni mérito en cumplir 100 años. Puedo decir que la vista y el oído han caído, pero el cerebro no. Tengo una capacidad mental quizá superior a la de los 20 años. No ha decaído la capacidad de pensar ni de vivir...
P. Díganos el secreto.
R. La única forma es seguir pensando, desinteresarse de uno mismo y ser indiferente a la muerte, porque la muerte no nos golpea a nosotros sino a nuestro cuerpo, y los mensajes que uno deja persisten. Cuando muera, solo morirá mi pequeñísimo cuerpo.
P. ¿Está preparada?
R. No hace falta. Morir es lógico.
P. ¿Cuánto desearía vivir?
R. El tiempo que funcione el cerebro. Cuando por factores químicos pierda la capacidad de pensar, dejaré dicho en mi testamento biológico que quiero ser ayudada a dejar mi vida con dignidad. Puede pasar mañana o pasado mañana. Eso no es importante. Lo importante es vivir con serenidad, y pensar siempre con el hemisferio izquierdo, no con el derecho. Porque ése lleva a la Shoah,(catástrofe en hebreo)  a la tragedia y a la miseria. Y puede suponer la extinción de la especie humana.
         
UNA MARAVILLA DE MUJER.
       
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